lunes, 24 de septiembre de 2012

La nena diabólica – Alejandro Bentivoglio & Carlos Enrique Saldivar


La nena era diabólica, obvio, su padre era el mismísimo diablo. Pero lo de vomitar verde lo hacía por fastidiar más que por maldad. Cuando quería ejercer su vileza, quemaba edificios con solo mirarlos o empujaba gente debajo de los automóviles. Divertirse era otro asunto. Ahí se sonaba la nariz con los vestidos de las viejas o se pintaba unos bigotes Hitler. Se hizo famosa en poco tiempo y creció, dominando una ciudad que le temía. A los quince años, se enamoró de un chico alto y trigueño, de bigote y barba largos, el cual le correspondió pues la Nena Diabólica (salvo por sus toscos cuernitos) era bonita. Él le propuso que se casaran y esta aceptó. El día de la boda el novio le confesó que en realidad era hijo de Dios. Esto inquietó mucho a la diablesa pues se percató de que su alma había sido llevada hacia otros lares sin siquiera advertirlo. Sin embargo, por amor, decidió seguir adelante y cambiar de vida. Su padre la desheredó y ya no quiso saber nada de ella. Esto no la deprimió; Dios ya la había acogido como hija para enseñarle un mundo diferente, con otro tipo de maldades.

Acerca de los autores: Alejandro Bentivoglio y Carlos Enrique Saldivar

1 comentario:

Jorge Ampuero dijo...

Certera prosa de irreverente y sacrílego contenido.

Saludos.