domingo, 14 de noviembre de 2010

El nuevo cartero - Javier López


Cuando llegó el nuevo cartero al barrio, los vecinos no dejábamos de tener quejas sobre él. De hecho, pensábamos denunciar la situación ante el Jefe de Correos, pues ese empleado repartía las cartas aleatoriamente, sin tener en cuenta a quién iban dirigidas.
Esa situación comenzó hace un año. Sin embargo, de nuestro enojo inicial y de las reuniones que mantuvimos los vecinos para tomar medidas, no se ha vuelto a decir nada.
Y es que el irresponsable cartero, sin saberlo, ha dado un nuevo sentido a nuestras vidas. A Don Alberto le encanta recibir las demandas por impago que tendría que recibir Don Salvador. Alguna vez me ha comentado cuánto disfruta con esas amenazas y órdenes de embargo que le lanzan los bancos, sabiendo que no van dirigidas a él.
Don Antonio está encantado con las ofertas de coleccionismo que recibe, que iban dirigidas a Don Luis, el maestro. Ya ha comprado varias colecciones de libros y alguna otra de relojes y figuras de porcelana.
Y yo… cómo voy a protestar, si he descubierto el amor en las cartas de Julia, una deliciosa desconocida que se dirige a alguien cuyo nombre es igual que el mío.
Un año después, en lugar de quejarnos, creo que echaremos de menos a este cartero insensato, el día que decidan sustituirlo.

2 comentarios:

Sergio Gaut vel Hartman dijo...

Javi: no sé si este cuento me estaba dirigido o si se trata de otra equivocación de tu cartero, pero lo he disfrutado como el protagonista disfruta las cartas de Julia, te lo aseguro.

Javier López dijo...

Sergio:
En realidad el cuento iba dirigido a mi primo, en cuarto grado de parentesco, que se llama Santiago Gabriel Vega Hernández. Creo que el cartero sólo miró las iniciales.
Pero estuvo bueno el error si lo disfrutaste, lo cuál me agrada muchísimo.