sábado, 12 de diciembre de 2009

La plaga - Silvana D’Antoni



Clara entró en el departamento, encendió la luz y vomitó. Intentó apurar el paso pero su desconcierto se lo impidió. Avanzó horrorizada entre ellos, temiendo pisar la sangre y enseguida llegó otro vómito. Los siete cuerpos estaban allí, tendidos a lo largo del pasillo con las cabezas aplastadas. Clara comenzó a gritar. Gritó hasta que se le partió la garganta Algunos vecinos estaban agolpados en la entrada. Los alaridos hicieron que el encargado también se acercara al departamento. El hombre pronto disipó a la gente y se quedó a solas con la mujer. Ahora, Clara se movía inestable, perturbada como un hambriento animal salvaje
—¿Qué hizo, bestia? —maldijo al encargado.
—Yo… yo… —titubeó el hombre—. ¡Hice lo que usted me pidió! ¿Acaso no estaba harta de los bichos del edificio? —musitó cabizbajo.?
—Mos…moscas… —alcanzó a decir Clara y cayó desmayada.
El encargado buscó el teléfono y llamó a su mujer?
—Juana, bajame al segundo una bolsa. ¡Sí, al segundo! —le dijo en forma quejosa.
Los siete gatos con las cabezas aplastadas seguían allí, a sus pies. El hombre los observó en silencio. ¡No se había equivocado!, pensó. ¡No se había equivocado! ¿O, tal vez sí?


Tomado de: http://silvanadantoni.wordpress.com/

2 comentarios:

marisa dijo...

Impresionante.¿Estamos rodeados de plagas realmente?

marisa dijo...

Impresionante!! ¿Estamos rodeados realmente de plagas?