miércoles, 3 de junio de 2009

Una experiencia satánica - Martin Gardella


El demonio se apoderó de mí sin invitación ni aviso previo. Entró a mi cuerpo dándome un beso corto pero profundo, que me irritó la garganta y adormeció mi cuello por dentro y por fuera. Obstruyó mi esófago con sus manos y bajó hecho fuego hasta mi pecho, anestesiando mis pulmones para dejarlos reducidos al mínimo movimiento necesario para respirar.
—Un buen vaso de tequila mata todo —me dijo un experto y acercó la bandeja plateada que contenía una botella a medio tomar, un limón cortado en forma de triángulo y un platito cubierto con sal fina.
El convidador hizo un gesto cortés para invitarme a iniciar el exorcismo y seguí su consejo sin recordar que el alcohol extiende el fuego. El diablo absorbió el trago con la boca abierta, gozoso de recibir aquel complejo vitamínico ideal para su poderío. Mi cabeza latía enérgicamente como si el cerebro dilatado estuviera pujando para abandonar su espacio a través de mi roja mirada. Sudé mares, sufrí escalofríos y, atacado por las náuseas, intenté expulsarlo asomando mi confundida cabeza sobre el inodoro, pero el ocupante resistía el desalojo.
Ávido por escapar de esa pesadilla, arrastré mis pies dormidos por el camino de regreso hasta la habitación del hotel en la península de Yucatán donde me hospedaba. A la mañana siguiente, ya recompuesto, garabateé el primer borrador de esta historia, para nunca olvidar los terribles efectos colaterales que puede sufrir mi organismo si vuelvo a tener la pésima idea de degustar aquel diabólico picante mejicano.

13 comentarios:

Annie dijo...

Una experiencia satánica
de máxima belleza...

Como dicen por ahí
orfebrería pura...

Un beso Martín!!!
(Abandonaste el living?) Jé!

Ogui dijo...

Conozco a ese demonio! Se nota que es un demonizador serial...

Sil dijo...

MARTÍN qué hacés acá...??
Te encontré no sé cómo...
Hola !
Te veo esta noche en el living.
BESOS ( breves o no tan breves)

Florieclipse dijo...

Si el demonio habita en el chile, entonces eso me convierte en una domadora de demonios, porque hace media hora acabao de moler uno en el molcajete. Escuché unos como chillidos, pero pensé que era porque el tejolote necesitaba ser aceitado. En todo caso, los mexicanos tenemos inmunidad infernal, porque a mí me supo a gloria.
Buen cuento.

Florieclipse dijo...

Y por favor, por favorcito... mexicano va con "X".

Carina Felice dijo...

Martin, maravilloso que tus historias desborden el Living y salten hacia otros rincones, y permitas asi compartir mas y mas tus letras... Te felicito de todo corazon!
un besote
/\Namaste

Martín dijo...

Es un placer encontrar un cuento de mi autoría publicado en este sitio de grandes escritores. Muchas gracias por publicarlo. Respecto al comentario de Florieclipse, quiero aclarar que el diccionario de la RAE admite ambas acepciones. Saludos!

Ogui dijo...

Florieclipse. He comido la Bestia. Ojalá y me enseñara a domarla. Los demás picores ahora me parecen cosquilleos de plumas de ñandú sobre pies tibios. De árbol, chipotle, Habanero con zanahoria, jalapeño, nada comparado con cierto habanero con tomatillo verde entre Uxmal y Kabba... 45 minutos de anestesia... después de tres segundos de furia.
En cuanto a Mexico, si bien prefiero ésta forma, es cierto que la RAE acepta las dos, pero porque no pueden pronunciar la x como se debe. Creo que habría que hacerle caso a Florieclipse que se entiende con molcajetes y otras zarandajas...

jordim dijo...

muy bello, volveré por aquí..

Nanim dijo...

Y de postre, ostias.

Javi dijo...

¿Cómo se pronunciará en México XXX?. Magnífico cuento Martín.

Florieclipse dijo...

En México XXX se dice "pornocho" jajaja. Bue, es cierto lo que dice Martín respecto a la equis. En nuestro ADN está el poder distinguir cuándo la X suena como J y cuándo no. La pronunciación original de México es "Méshico", como los mexicas. Para continuar la clase de lenguas autóctonas, presionar F8.

Javi dijo...

Querida Carmen: por más que aprieto F8 la profesora parece que ya se cansó de sus clases virtuales. Lo único que he conseguido es destripar el teclado de tanto insistir.
Me gustó lo del pornocho, pero aquí en España, tan europeos nosotros (¿?¿?¿?), ya llegamos al pornueve hace tiempo, aunque el Vaticano haga lo posible por tenernos en el porncero.
Yo siempre había pronunciado Méksico, ahora la sh me ha dejado descolocado. ¿Lo estoy pronunciando mal sin saberlo?.