sábado, 19 de septiembre de 2009

Libertad condicionada - Paulus Deluca


Creía haber muerto para estar lejos y sin embargo ahí estaba: Lejos, pero vivo, con el pulso agitado, la vista cansada, el estómago rebotado y durmiendo por partes: Ahora se dormía una pierna, luego un brazo, luego la otra pierna tomaba el relevo.... Sólo la cabeza permanecía aceptablemente despierta mientras, girara para donde girara el mundo, él iría más rápido aún.
Si aparcáramos todos los vehículos con ruedas mirando a levante y los arrancáramos y todos a una, violentamente los pusiéramos en marcha.... ¿Conseguiríamos detener el mundo o invertir su marcha? Los pensamientos iban, venían y volvían a irse de cualquier forma mientras el mundo se convertía en una difusa banda gris amarillento bajo los pies con el tronar del viejo seis en línea en plena aceleración.
Sintió la presión del asiento en la espalda y la vibración en las manos. Hijo de puta... dijo como un halago al motor... Sonrió y cerrando un segundo los ojos volvió a acelerar, bajando una marcha.
Debo ser de la peor especie que existe, se dijo, pero estoy vivo y aunque sé lo que me espera, de momento soy libre y voy camino de ese lugar en la tierra donde Elvis, Marilyn y otros tantos envejecen y juegan a cartas a salvo del mundo.... Soy libre, libre como el viento.... Como el puto Freddy Mercury.
Sólo por recordarle quién era realmente y por llevarle la contraria, se le contrajo la vejiga, ordenándole que buscara un lugar, en los próximos diez kilómetros, donde parar cinco minutos.

Tomado de: http://paulus-de-best.blogspot.com/

1 comentario:

Mery Larrinua dijo...

espero hallas encontrado un lugar...
mery