viernes, 19 de agosto de 2011

La otra - Isabel María González


Estimados lectores, creo que ha llegado el momento de descubriros mi gran secreto.
Todo empezó un buen día en el que me dirigí al espejo decidida a enfrentarme con mi reflejo definitivamente. Llevaba bastante tiempo esquivándolo, ignorando las llamaditas que me hacía cada día cuando me acercaba a él en las horas del aseo. Yo le conocía bien y sabía que no era un reflejo como los demás, que no le bastaba con informarme objetivamente acerca de mi aspecto físico, del paso del tiempo y de alguna que otra mueca enquistada ya en mis gestos. Este no, este tenía que ser profundo y desalmado, preguntarme de dónde vengo y adónde voy, qué quiero hacer con mi vida y que si voy a conformarme con ésto o con lo otro, etc. Ya me había hecho algo parecido en el pasado, llevándome sus reflexiones a algunas decisiones poco afortunadas, así que ya no era miedo lo que le tenía sino que le había perdido del todo el respeto.
Era un 27 de noviembre y acababa de cumplir 49 años, uno de esos días grises y otoñales por fuera y por dentro. Me coloqué frente a él con chulería y a sus preguntas, respondí que quería dedicarme a escribir, pero que no estaba dispuesta a cambiar mi vida demasiado. No soportaría la fama y la popularidad de mis éxitos, concurso por aquí, certamen por allá, ... Así que esta vez fui yo quién le hizo una propuesta : Yo escribiría tranquilamente lo que me apeteciese, sin normas, ni frases de comienzo establecidas, ni temas, y él se dedicaría a los concursos, las firmas de libros, las presentaciones, los premios...etc.
Y así fue. Han pasado siete meses y las dos escribimos por nuestra cuenta y riesgo. Ella vive en Madrid, yo en Barcelona, ambas hemos llegado a tener entidad propia sin interferencias. Tan sólo de vez en cuando se produce alguna que otra confusión, seguimos compartiendo el nombre. Mi casa es ahora una casa sin espejos.
Os cuento esta breve historia para que sepáis que no era yo la Isabel González que firmaba libros en el stand 107 de la Feria del libro de Madrid de 2010 como escritora seleccionada para la antología de Clara Obligado "Por favor sea breve 2": Era "Ella", “ La Otra”.


Acerca de la autora:
Isabel María González

1 comentario:

carlos de la parra dijo...

Maravillosa descripción de un caso de otredad.
Hay que tener cuidado no fusionarse y volverse como el otro yo, como le pasó a Pedro Infante, que quedó deslumbrado por el personaje que el interpretaba en el cine.
Aunque quizás a él su otro yo le pareció más atractivo para vivirlo que el propio, ciertamente más divertido, por reportes de quienes le conocieron.
Lo único que no adoptó del de la pantalla era ser borracho; aunque hacía una creación de éstos personajes.
Y siempre que cavilamos en éstos temas queda la duda si en realidad somos tal como creemos ser.
Y bien apuntas, él éxito es un sitio donde puede llegar uno a tener una crisis de identidad.
Que rollo tan diverso puede ser la vida.