miércoles, 27 de marzo de 2013

Globalizaciones - José Luis Velarde


De las alcantarillas surgen bocanadas de aire pestilente en los días angustiosos de la canícula. El calor las arrastra por la ciudad hasta combinarlas con otras emanaciones tóxicas. Algunas mezclas producen nubes coloridas aptas para payasos y uno que otro extravagante loco por la moda. Otras formas parecen reservarse para las personalidades más discretas. Entre estas últimas abundan las tonalidades grises y cabe señalar que la mayoría de las veces asumen comportamientos irreprochables.
No faltan los vahos de aspecto ambiguo imposibles de clasificar. Lo mismo se perciben como flores pantanosas que como juguetes estrafalarios. Van y vienen más ansiosos de divertirse que de extender sus malos efectos. Otros miasmas asumen su capacidad contaminante con indiferencia y se limitan a resoplar como las chimeneas de las fábricas desde los días de la Revolución Industrial.
Diversos vapores convocan al espanto. Sin sutileza asumen formas monstruosas. Los más traicioneros aparentan ser globos destinados a una fiesta infantil. Estallan de pronto para ahogar a sus víctimas como si no les importara convertir a la tierra en un yermo. Se sabe que un grupo de efluvios retrógrados no vacila en asumir la forma de un ombú en diversos espacios de la capital, incluso en Europa o Asia donde no habían sido vistos con anterioridad. Parece agradarles la confusión que despiertan entre biólogos, botánicos e ingenieros agrónomos al no saber incluir esta rara especie entre los árboles, los arbustos o las hierbas gigantes. De todos modos crecen hasta alcanzar los veinte metros de altura desde donde regalan sombra, pero nunca frutos ni madera buena para tallar una pipa, no digamos una escultura un poco más complicada.
Un investigador afirma que tarde o temprano estallarán como todo personaje baldío condenado a la extinción de la raza humana en cualquier historia repleta de humo y reiterada extravagancia.

Acerca del autor:  José Luis Velarde

1 comentario:

Maria Ester Correa dijo...

Muy bueno, riqueza de vocabulario. Muy buen final.