viernes, 23 de diciembre de 2011

Cambio climático 1 - Xavier Blanco


Mi padre es inventor, aficionado. Creó una máquina del tiempo, no de esas que te llevan al futuro, o al pasado, no. Hablo del tiempo meteorológico. Era un artilugio que producía lluvia, nieve, viento, calor y frío, mucho frío. La instalamos en nuestro jardín. Nos visitaron científicos y sabios de todo el mundo: físicos, químicos, geodas, para analizar aquel espacio del planeta, de comportamiento climático tan inaudito. Nos entrevistaron los más famosos reporteros, fuimos portada de las revistas técnicas más reputadas. Se especularon las teorías más esperpénticas. Se organizaron excursiones, visitas guiadas, capillas para el rezo. ¿Obra de Dios o del diablo? Nadie pudo descubrir el verdadero secreto. Mi padre nunca averiguó como fue capaz de idear aquel engendro que, un buen día, dejó de funcionar, así, de pronto. Lo peor fue que se encasquilló en el invierno. Lleva meses nevando. Nos hemos convertido en un inmenso iceberg, en un nuevo continente helado, a la deriva, vagando por el mundo. Ya no somos noticia, ahora nadie se acuerda de nosotros. ¡Tierra a estribor!…, nada, otro espejismo. ¡Dios que frío! Mi padre sigue ahí; ahora ha inventado un sacacorchos, funciona de maravilla, pero el vino está helado.

(CONTINUARÁ...)

© Xavier Blanco 2011.
Tomado del blog: Caleidoscopio

4 comentarios:

Cybrghost dijo...

Los peligros de querer cambiar la Naturaleza.
Muy divertido.

Mar Horno dijo...

Este texto siempre me pareció magnífico. Original y muy fresco. Enhorabuena Xavier. Así quiero verte. Solo espero la continuación. Feliz Navidad.

Javier López dijo...

Extraordinario el giro de tuerca.
Quise decir de sacacorchos.

Juan Luis López Anaya dijo...

jejeje que bueno! me encantó esa naturalidad con la que vais a la deriva...

Un abrazo!