sábado, 14 de septiembre de 2013

Animismo - Paloma Casado Marco


Me gusta mirar la vida desde la ventana. No sé el tiempo que llevo así, sentada en mi sillón de orejas apaciblemente, observando cómo el viento despeina los árboles y hace danzar una bolsa tirada sobre la acera. Yo soy esa bolsa que levanta el vuelo para volver a caer, y también formo parte del viento que la mueve. Siento cómo germino poco a poco y me voy abriendo paso entre la tierra tibia. Soy la tierra tibia y la planta que pugna por ver el sol. Soy la nube de formas caprichosas que flota en el cielo y la lluvia que se derrama incontenible. Juego con los niños que gritan y corren por la acera, y siento sus corazones desbocados de dicha. Beso a los jóvenes que se besan: soy su saliva y su aliento.

Las personas que viven ahora en mi casa suelen sentarse en mi sillón de orejas sin entender el porqué de ese escalofrío que sienten. No pueden verme, solo la niña pequeña sonríe cuando me mira. Yo soy también la niña.

Acerca de la autora:
Paloma Casado Marco

2 comentarios:

Gloria Arcos Lado dijo...

Muy hermoso tu texto. Pareces convertirte y sentir la libertad mientras lo lees. Muy bonito y poético Paloma. Un abrazo. Gloria

Yolanda dijo...

Emotivo e inquietante a la vez.
Me ha gustado.