jueves, 18 de octubre de 2012

El alma en pelotas - Daniel Frini


Apagó la luz de afuera de la casa, cerró la puerta, miró la calle, con temor. Hacia el río y en el horizonte, una línea apenas más clara que la noche marcaba el amanecer próximo. Hacía frío. Apretó a su bebé contra el pecho y tapó su cabecita con la vieja manta. Tomó del piso el bolso con la ropita de su hijo y se lo colgó del hombro. Caminó las ocho cuadras hasta la avenida, esquivando barro y charcos. Algún perro ladró, no muy lejos, en el barrio quieto.
Subió al colectivo, repleto a esa hora temprana. Un obrero le dejó el primer asiento. Musitó un gracias vergonzoso y se sento pidiendo disculpas, mientras acomodaba a su bebé y sostenía, fuerte, las manijas del bolso. La noche había sido mala. El miedo y esa sensación de «están a la vuelta de la esquina» no la dejaron dormir y ahora, el ronrroneo del motor la acunaba invitándola a cerrar los ojos. Un reflector la despertó del todo y el miedo volvió ¿Policía o ejército? Milicos. Peor. Hicieron bajar a todos y los revisaron, uno por uno. Antes de llegar a ella, habían separado a cuatro hombres. El que la revisó, sin hablar, la miraba con desconsideración. Allí no habría piedad. La palpó a ella, al bebé y le hizo abrir el bolso. Sacó pañales, maicena, hipoglós. Ella cerró los ojos y se mordió el labio. El hombre siguió con otros.
Llegó al centro y entró al pequeño bar. El hombre la esperaba en una mesa del fondo. Tomó el bolso, volvió a sacar la ropa (Es igual al otro, pensó ella). Sacó los panfletos que estaban bajo la ropa y se fue. Tampoco habló. Ella, sopesando las dos monedas que le quedaban, pidió una leche caliente para su hijo.

Acerca del autor: Daniel Frini

1 comentario:

Gloria dijo...

He podido padecer el miedo de la protagonista junto a ella, sentada en la guagua. Cuando veo historias similares o más crudas contadas en primera persona, siempre cierro los ojos y pienso cómo y porqué el ser humano ha dado tantos pasos atrás hasta comvertirse en un autético animal depredador hacia su propia especie. Me duele.
Ha sido un paso adelante encontrar tu blog, saludos desde Tenerife-Canarias_España y te invito a cofraternizar con la especie en mi espacio cuando gustes.
http://gofioconmiel.blogspot.com.es/