miércoles, 18 de julio de 2012

A gusto – Ana Caliyuri


Es una ridícula ecuación, lo sé. Me dieron a elegir las cantidades de vidas de acuerdo a la tabla animalesca, o sea con ésta ya me gasté dos muertes. Parece que cuanto más muero más renazco, obviamente no es literal, pero sí al pie de la letra… de alguna fantasiosa letra. Me remonté al futuro, no es cuestión de ser carpe diem o “vive el momento” tan fácilmente. Sin demasiado preámbulo, cosa que agradecí, llegué en medio de rituales a un yermo vacuo. Ahí también hay cajitas categorizables para cada uno. No supieron bien en qué cajita estelar colocarme. La encargada de la constelación azulada me dijo: repeated baby. Uhhh Dio santo, empezamos mal. Allá abajo no aprendí inglés y acá tampoco aprenderé. Después de todo ¿que es esto de poner fronteras en el cosmos? Un cierto olor a pescado putrefacto pareció que inundaba la constelación. Me deslicé, a duras penas entre los recovecos de lo posible y aparecí en otra constelación y otra y otra. Creo que conté 88 o más, ya exhausta y congelada me trituré en cientos de miles de partículas. Los más terrenales dicen que fue morte súbita, jaj, ellos porque no dimensionan la travesía interestelar que debí realizar para morir a gusto.

La autora:
Ana Caliyuri

1 comentario:

Jasp Galanier dijo...

Muy interesante escrito, me mantuvo entretenido. Saludos