martes, 10 de enero de 2012

Viaje sin regreso – Sergio Gaut vel Hartman


Rafael Antúnez garabatea mientras piensa en su novia astronauta, a la que no volverá a ver a menos que se frice para esperar el regreso de su viaje a OGLE-2005-BLG-390Lb, el planeta que los expedicionarios, democráticamente (y haciendo gala de una originalidad digna de mejores propósitos), denominaron Terrabis. Rafael garabatea corazones, el nombre de la muchacha, el número de años que estarán separados, el costo del proceso de frizado. No es fácil olvidar que las cifras han gobernado la vida de las personas y que eso no cambia aunque sea posible viajar a las estrellas. Y en eso sigue Rafael hasta que el vozarrón de Eusebio Puertas lo saca de sus cavilaciones.
—No es la única mujer. Yo no gastaría esa suma para esperarla.
Rafael levanta la vista y clava la mirada en los ojos acuosos y crueles de Eusebio.
—Sé que no es la única, pero es la que quiero. Morir sabiendo que ella aún es joven no es algo que me llene de felicidad.
—No me gusta ser pájaro de mal agüero, pero ella podría morir en Terrabis; nadie sabe lo que encontrarán en ese mundo. ¿Y si la expedición regresa sin Balbina? —Eusebio hace una pausa efectista y se prepara como si estuviera a punto de dirigirse al público que aguarda sus palabras—. Me imagino al capitán diciendo: “La expedición ha sido un éxito, pero lamentablemente no regresamos todos los que partimos”.
—¿Diría eso? Podría dejarlo para más adelante.
—Ingenuo cagatintas de provincia. ¿Por qué habría de dejarlo para más adelante? Mejor empezar con las malas noticias y luego dar las buenas.
—¿Por qué moriría justo ella? ¿No puede morir el nigeriano?
—¿Obebe Nokocha? ¡Por favor! Ese no se muere ni con una bala entre ceja y ceja.
—¿Irene Holkberg-Nisenthal?
—Esa no puede morir porque ya está muerta. —La sonora risa de Eusebio retumba en las paredes y parece dispuesta a viajar hasta Terrabis sin necesidad de usar una nave como la “Plus Ultra”.
—No entiendo tu propósito. ¿Se supone que debería hacer lo que te place y no lo que yo deseo hacer?
Eusebio de encoge de hombros. —Solo quiero evitarte una frustración —dice.
—Las frustraciones no se evitan; uno es atropellado por los hechos, en todo caso.
—¿Cuánto te falta? —dice Eusebio virando ciento ochenta grados.
—¿Estás hablando en serio?
—El dinero es lo único serio que hay en mi vida. ¿Cuánto? Antes de que me arrepienta.
Rafael escribe la cifra, porque no se atreve a pronunciarla en voz alta. Eusebio silba, pero saca la chequera.

Apenas dos años más tarde, la “Plus Ultra” regresa a la Tierra. La misión ha sido abortada porque una nave equipada con el nuevo sistema desarrollado por un equipo de geniales ingenieros uzbekos, el impulsor Klimov-Ivanchuk, permitirá llegar a OGLE-2005-BLG-390Lb o Terrabis, en una décima parte del tiempo original. Balbina Argüello descubre que Rafael Antúnez se ha frizado y que no puede ser desfrizado hasta dentro de doscientos setenta y siete años. Decepcionada, embarca en la “Bliskavska”, y llega a Terrabis en once años objetivos. Durante el viaje, ella y Eusebio Puertas, que decidió embarcarse por razones que no conocemos, se enamoran y fundan una dinastía duradera. Doscientos setenta y cinco años más tarde, una chozna-6 de la pareja, viaja a la Tierra para asistir al desfrizado de Rafael Antúnez, pero lamentablemente nadie sabe dónde está la cápsula y Balbina Paredes regresa a Terrabis con el corazón arrasado por una inexplicable frustración.


5 comentarios:

Sergio Gaut vel Hartman dijo...

Este cuento podría formar parte de una serie: dramas insolubles de la era espacial. O algo así.

Susana Camps dijo...

Recuerdo haber leído otro similar aquí, y haberme admirado de lo mismo: de la sencillez con que se adentra el lector en la situación. Me llaman la atención tus diálogos siempre (eso quiere decir: los envidio). ¿Se puede tener acceso a la serie?
Abrazos

Sergio Gaut vel Hartman dijo...

En realidad, Susana, dije que podría formar parte de una serie, pero no tengo en mente otros cuentos, aunque es cierto que hay otros que abordan situaciones análogas. tendré que mirar y ver si hay una serie. De cualquier modo, la habrá...

Beatriz F dijo...

tanto tiempo de espera....
buen relato

Beatriz F dijo...

buen relato, una visión del futuro romántica