miércoles, 22 de junio de 2011

A gusto – Hernán Dardes


Se sabe oír del frío aterrador que congela las paredes de las casas. Del aire saturado que agobia a los desprevenidos pulmones. De inviernos desérticos y veranos agobiantes. De espesas nubes que descienden hasta las más altas ramas de los árboles a robarse los nidos de los pájaros. Suele hablarse por allí de un intenso e incesante crujir de ventanas por las noches. De soledad, desolación, y aburrimiento.
Hay quienes afirman, desde su experto razonamiento, que el lugar es inhabitable. Hablan de aromas pestilentes, del rumor permanente del viento arrasando los resecos terraplenes. De los lacerantes rayos de sol en las tardes de Enero. Hasta de líquidos insalubres que fluyen en recónditos manantiales. Ciertos hombres, adentrados en vacilantes investigaciones, sostienen que es total la ausencia de niños y manifiestan sobre un lejano canto de ronda que parece recordarlos. Y cuentan también sobre perros que aúllan como lobos, y de felinos que lo recorren sosteniéndose solo sobre sus dos patas traseras. De pavorosas aves con picos puntiagudos y miradas inquietantes.http://www.blogger.com/img/blank.gif
No son pocos los que sustentan teorías sobre un pueblo fantasma, y que relatan historias de bandoleros, de duelos y ajustes de cuentas. Se dice además de un anciano desgarbado, que solía recorrer los campos ayudado por un bastón hecho con una rama seca y que una noche desapareció sin dejar rastros. De su compañera fiel, que esperándolo, quedó fundida en una roca donde aún hoy descansa.
Me encanta oír esas historias. Me fascina la pasión con que las cuentan. Me intrigan los rostros aterrados de quienes se atreven a lo más oscuro, a lo más fantástico. Relatos encendidos, a veces hasta arengas amenazantes se suceden sin fin, dejando en cada oído el implacable rastro del espanto. Gozo enormemente oyéndolos, imaginando al osado que se atreva a dar un paso más hacia el enigma. Yo mientras tanto, los espero aquí, sintiéndome tan a gusto.


Hernán Dardes

Tomado de: http://hernandardes.blogspot.com/

1 comentario:

Patricia Nasello dijo...

Te acompaño en el gusto, Hernán